
Siempre que estamos solos ansiamos encontrar a alguien que se enamore locamente de nosotros y cuando lo tenemos anhelamos la libertad de la soledad (aunque el sexo nunca nos sobra).
Siempre que tenemos tabaco fumamos lo normal y si no lo tenemos pensamos que fumaríamos como putas si tuviéramos un paquete de cigarrillos en nuestras manos.
Si llevamos una vida rutinaria nos aburre la ciudad en la que vivimos y si nos vamos de ella, la echamos de menos.
Cuando decidimos dejar de fumar, nos mordemos las uñas. Si dejamos de mordernos las uñas, empezamos a comer como cerdos cuando nos invade la ansiedad y entonces engordamos y volvemos a fumar.
Cuando estudiamos una carrera, nos encantaría adelantar el tiempo y tener un puesto fijo y una vez que llegamos a ese punto decimos ' ¡qué feliz era yo en mi época de estudiante!'.
Lo que quiero decir con esto es que todas las personas buscamos la felicidad de un modo u otro, nuestra felicidad, el problema es que parece ser que nunca llegamos a alcanzarla, porque la inconformidad nos invade durante toda nuestra vida. Y si la alcanzamos, es sólo de un modo temporal, porque a nuestro alrededor habrá siempre al menos una persona infeliz de la que tengamos que preocuparnos o que nos cause dolor. Entonces, ¿la soledad y el egoísmo es lo que le hace al ser humano ser plenamente feliz? Pues tampoco, porque no somos nada sin estar rodeados de gente, así que está claro que la puta felicidad no existe y que alguien se inventó esa mierda de palabra para jodernos a todos, atormentarnos, hacernos dejarnos los cuernos en ir a trabajar, matarnos la cabeza por un corazón, dos o mil, comer muchísimo, fumar más y follar como animales...¿Y todo, para qué? para acabar muriéndonos como verdaderos inconformistas.
Que razón tiene este texto...pero me quedo con el primer párrafo. el título me recordó a "todo lo que nos gusta, nos va a matar mañana...(8)"
ResponderSuprimirmuah