lunes, 13 de febrero de 2012
NO OFFENSE
Existen más de cien leyendas sobre los idiotas, los estúpidos...los hombres...
Jane lo tenía claro, para qué narices iba a andar preocupándose por los no detalles de 'x' o sus detalles feos...¡para nada! Si el primero que no era consciente de ello era él.
Aun así, era inevitable que ésta se sintiera como un objeto sexual. Al principio unos buenos cubatas, risas, manitas, quizá una cena exquisita, miradas de amor (de sexo por parte de 'x', sin duda) y el mejor polvo de su vida...pero el después siempre era asqueroso, frío y patético.
Jane no podía evitar odiar el amor, aunque realmente tampoco sabía lo que era compartir ese sentimiento, no sabía qué cojones había hecho mal, así que decidió ponerse del otro lado y ser 'x' por un día...hasta que le pilló el tranquillo. Consiguió pasar más de una semana sin pensar en 'x' al conocer a 'y'. Jugó con los sentimientos de 'y' comiéndole la oreja a 'z' la misma noche que le conoció. Se cogió el ciego más asombroso de su vida, se tiró en el baño a dos amigos de 'z' y amaneció en casa de una chica que a simple vista ni siquiera le sonaba, pero sabía que había pasado la noche con ella.
Jane no sólo le había dado por el culo a 'x', si no que se había convertido en 'xxx', ¡Y se sentía más viva que nunca!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
